El conversar sobre experiencias vividas es valioso porque comparten sus miedos, sus dolores, sus logros, sus alegrías, sus pesares. Unas a otras se alientan y se demuestran que se puede cambiar de lugar, que se puede comenzar una y otra vez con más fuerza, recuperando objetivos, confianza en sí mismas, ganas de vivir mejor y más saludablemente.
Se escuchan, se cuestionan, se lamentan, se responden, se ríen, lloran. Así transcurren los relatos durante más de dos horas. Van creando vínculos nuevos, se animan a hablar de los que sienten, de todo lo que deben lidiar legalmente para llegar a acuerdos con sus ex.
A veces sus salidas con nuevas relaciones, las dificultades económicas, el tener que hacerse cargo de muchas responsabilidades en la vida cotidiana, la falta de cooperación de la familia, en algunos casos o la "borrada" del padre de los hijos en otros.
En estos grupos encuentran un lugar de pertenencia donde, como dijo una nueva integrante
"... nunca me animé a contar mis sentimientos tan abiertamente como hoy..."
Es interesante recordar que actualmente las mujeres encontramos una nueva identidad que nos permite vivir más libremente, hemos logrado el reconocimiento de todas las posibilidades culturales, sociales, científicas, artísticas, políticas, económicas, y sensibles que antes solo se suponían patrimonio de los hombres.
Se trata de una dignificación de nuestro rol no solo de mayor libertad sexual sino de mayores posibilidades de vida. Pienso que debido a este crecimiento, este salir de la casa, las mujeres buscamos ser respetadas, valoradas y reconocidas por nuestros maridos. Cuando fallan estos y otros valores las mujeres enfrentan las situaciones de divorcio y se apoyan creando vínculos solidarios.
En homenaje a todas las mujeres quiero compartir un poema de Alaide Foppa, poeta guatemalteca que escribió:
MUJER
Un ser que aún no acaba de ser
No la remota rosa angelical
Que los poetas cantaron
No la maldita bruja
Que los inquisidores quemaron
No la temida y deseada prostituta
No la madre bendita
No la marchita y burlada solterona
No la obligada a ser bella
No la obligada a ser mala
No la que vive porque la dejaron vivir
No la que debe siempre
Decir que sí
Un ser que trata de saber quien es
Y que empieza a existir....
Noemí Fernandez
Psicóloga Social
Club de Divorciadas.-
Todos los Derechos Reservados.
|