En general aclararon cómo su “autoestima” se ha elevado; se sienten más seguras de sí mismas, mejoraron la relación con sus hijos. Algunas lograron retomar proyectos anteriores a la separación como: estudiar algún idioma, hacer cursos, estudios secundarios, trabajos, salidas con amigas.
Todo esto contribuye a fortalecerse emocionalmente.
El camino transitado no fue fácil, decía Betty, pero valió la pena. “....Ayer me sentía un fantasma, hoy siento que soy una “mujer” con virtudes y defectos, más virtudes que defectos. No siento culpas; he podido entenderme y comprender porqué me separé. Esto se lo debo al “Club de Divorciadas” y a
las reuniones. Aquí encontré mis respuestas, tanto legales como afectivas.
"El hecho de estar con otras mujeres en la misma situación o parecida, me contuvo y me acompaño
en todos estos meses......”
Las reuniones fueron un éxito, tuvimos una asistencia importante; un grupo estable de mujeres y otras que fueron incorporándose durante el año. El trabajo es mucho y difícil. Pero no es imposible.
Cuanto más claro uno tiene las situaciones afectivas, más sencillo es tomar decisiones.
Me siento muy satisfecha por todo el camino recorrido y retomaremos en febrero. Pensamos tener un día para las “nuevitas” y otro para las que ya vienen desde el principio.
Para concluir el año, el club organizó una hermosa cena con las integrantes del Club de Divorciadas, en un restaurant de Costanera Norte. Fue una cena divertida y muy numerosa. El broche para un año de enorme trabajo y grandes satisfacciones.
Quiero compartir con todas las mujeres estas ideas de George Mead que dicen: “Ser persona es
aquel sujeto que se considera a sí mismo, por sí mismo y para sí mismo. Somos personas en el momento en que podemos subjetivizarnos, convertirnos en objeto de conocimiento de nosotros mismos, convertirnos en sujetos históricos”.
Feliz año para todas !
Un gran abrazo.
Club de Divorciadas.-
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