Ambas implican la perdida de una persona y el desmembramiento de la familia.
Por lo tanto ante esto se entra en un periodo de duelo,que es la reacción a la perdida de un ser amado.
Es un proceso psicológico complejo que al cabo de un cierto tiempo desaparecerá.
La perdida del pasado en común es irreversible, se idealiza lo perdido y se alterna la tristeza con el dolor y la bronca. Hay angustia por la imagen del hombre idealizado que no era tal como se lo imaginaba.
Se pierde la ilusión de un proyecto en común del para siempre, hasta que la muerte nos separe, de un sentimiento de pertenencia que daba la seguridad emocional de ser "la SRA de..."
Sobreviene entonces las desilusion el periodo de duelo, donde se observa: falta de interés por el mundo exterior, sentimientos de desvalorizacion, retraimiento, repliegue hacia el interior, inibicion de las funciones (dormir, alimentarse, etc), la dificultad transitoria de la capacidad de elegir un nuevo objeto amoroso.
Hay una confrontación con una nueva realidad, cambios en el ritmo de vida cotidiano, en la vida social (por ejemplo alejamiento de amigos en común), relaciones diferentes con la familia politica, mudanzas, reestructuracion económica (la mayoría de las veces con restricciones).
Puede existir una reinserción en el mundo laboral si es que se estuvo alejada del mismo durante el matrimonio y por lo tanto una nueva organización del tiempo.
Según Fran Cox autor del libro "Human intimacy...marriage, the family and it`s meaning" éstas emociones incluyen una mezcla de los siguientes elementos: autocompasión, venganza:
"me las vas a pagar", angustia, "nunca pense que pudiera sufrir así", culpa, temor, desconfianza y alivio "bueno por lo menos ya paso todo y se tomo una decisión".
Las etapas del duelo no se desarrollan de forma lineal podemos experimentarlas simultaneamente o regresar a la anterior cuando aprecia que ya la habíamos superado.
Puede ser que la persona que toma la iniciativa haya pasado ya por alguna de las etapas del duelo, caído en la depresión o experimentado sentimientos de culpa.
A veces se quiere evitar el dolor queriendo resolver las cosas mágicamente con actividades o salidas compulsivas, queriendo hacer de pronto todo lo que se fue postergando por la pareja.
Si no se puede hacer el duelo por la perdida de esa relación y el fin del matrimonio se correría el riesgo de quedar ligada a el.
Hay que vivenciar los sentimientos de tristeza separando los aspectos positivos de los negativos y revisar como fue esta relación.
El duelo es un estado doloroso, pero al final de la elaboración del mismo la persona vuelve a quedar entonces libre de realizar nuevas selecciones, volver a sentir y amar.
Club de Divorciadas.-
Todos los Derechos Reservados. |